Cómo se mide
Una pantalla vuelve a dibujar la imagen muchas veces por segundo. Esa cifra es la frecuencia de actualización y se mide en hercios. Antes de cada redibujado, el navegador da a la página la oportunidad de actualizarse, y la página puede pedir que se le avise. Este test lo pide durante unos segundos, anota el momento de cada redibujado y mira los intervalos entre ellos.
El intervalo típico es la duración de un fotograma. A 60 Hz un fotograma dura unos 16,7 milisegundos; a 120 Hz, unos 8,3. El test usa la mediana de los intervalos, que no se deja engañar por algún fotograma lento suelto, y la convierte en hercios. Si el valor está cerca de una frecuencia habitual en pantallas, el test la nombra también.
Como entre la pantalla y la página está el navegador, el resultado es aproximado. Dice lo que el navegador entrega de verdad, que muchas veces es justo lo que quieres saber.
Cómo leer los datos
- Frecuencia de actualización: los fotogramas por segundo estimados.
- Tiempo por fotograma: el intervalo típico entre dos fotogramas, en milisegundos.
- Fotogramas regulares: qué parte llegó cerca del intervalo típico. Cuanto más alta, más suave el movimiento.
- Fotogramas tardíos: los que tardaron bastante más de lo normal. Unos pocos son normales; muchos significan tirones.
La gráfica bajo los datos muestra cada intervalo de la medición. Una fila plana de barras es fluidez; los picos altos son momentos en que el navegador llegó tarde, por ejemplo porque otra pestaña o programa estaba ocupado.
Por qué el navegador puede mostrar menos que la pantalla
El ajuste del sistema. Muchas pantallas admiten más hercios pero vienen en 60. Mira primero los ajustes de pantalla (más abajo).
El cable y el puerto. Los cables antiguos y algunos puertos no llevan frecuencias altas a resoluciones altas. Si en los ajustes no aparece la frecuencia alta, prueba el cable que venía con el monitor u otro puerto del ordenador.
El ahorro de energía. Los portátiles con batería y los móviles en modo ahorro suelen bajar la frecuencia. Enchufa el portátil o quita el ahorro y vuelve a medir.
El propio navegador. Algunos navegadores, sobre todo en móviles y tabletas, dejan la animación en 60 fotogramas por segundo para ahorrar batería aunque la pantalla dé más. Una pestaña en segundo plano va todavía más lenta; por eso el test se detiene si cambias de pestaña.
Varios monitores. Si la ventana pasa de una pantalla a otra con distinta frecuencia, el navegador puede tardar en adaptarse, y algunos siguen a la pantalla principal. Deja la ventana en la pantalla que quieres comprobar y mide otra vez.
Dónde se cambia la frecuencia
Windows. Abre Configuración → Sistema → Pantalla → Pantalla avanzada y elige la frecuencia del monitor correcto.
macOS. Abre Ajustes del Sistema → Pantallas. Las pantallas que admiten varias frecuencias muestran ahí la opción.
Android. Busca en los ajustes de pantalla una opción de fluidez o de frecuencia. Cada fabricante la llama de una forma y muchos móviles cambian solos.
iPhone y iPad. Los modelos con pantalla de alta frecuencia la ajustan solos. En los ajustes de accesibilidad de movimiento hay una opción para limitar la frecuencia de fotogramas; si está activada, la pantalla se queda en 60.
Fotogramas tardíos y tirones
Si la frecuencia es la correcta pero hay pocos fotogramas regulares, el movimiento se verá a saltos incluso en una pantalla rápida. Cierra pestañas y programas pesados, enchufa el portátil y mide otra vez. Si los picos siguen, el ordenador puede estar demasiado ocupado o demasiado caliente.
La frecuencia es solo una parte de una pantalla sana. Para píxeles muertos y bandas de color usa la prueba de pantalla, y para ver cómo se informa la resolución y la densidad de píxeles abre Mi dispositivo. Un movimiento fluido también se nota en el entrenador de puntería.