Cómo funciona el entrenador
Pulsa Empezar y comienza una ronda de 30 segundos. En un punto al azar del campo aparece un objetivo; al acertarlo, aparece el siguiente en otro sitio. Un clic en el vacío cuenta como fallo. Al acabar el tiempo ves cuatro datos: la precisión, el tiempo medio que tardaste en acertar y el número de aciertos y de fallos.
El tiempo por acierto se mide desde que el objetivo aparece hasta que lo pulsas. Incluye todo: verlo, llevar el puntero y hacer clic. Por eso es un dato práctico para juegos y para el manejo diario del ratón, más que una medida de reflejos puros.
Para que sea cómodo, el campo no cambia de color y nada parpadea. Aunque aciertes muy deprisa, un objetivo nuevo aparece como mucho unas tres veces por segundo.
Cómo leer el resultado
La precisión es la parte de tus clics que cayó sobre un objetivo. Una ronda con pocos fallos y tiempos parejos es una buena ronda, aunque no tenga el récord de aciertos.
El tiempo medio por acierto dice lo rápido que encuentras y alcanzas cada objetivo. Suele mejorar en las primeras rondas, cuando la mano se hace al campo.
Los dos datos tiran en sentidos opuestos: si aceleras, la precisión suele bajar; si frenas, sube. Mejorar es mover uno en la dirección buena sin perder el otro.
Qué influye en la puntería
Sensibilidad y aceleración del puntero. La distancia que recorre el puntero depende de la sensibilidad del ratón y de los ajustes del sistema. Windows tiene una opción para mejorar la precisión del puntero que en realidad lo acelera: si mueves el ratón más rápido, el puntero llega más lejos. A algunos les gusta para trabajar, pero hace que el mismo gesto acabe en sitios distintos, y muchos jugadores la desactivan. Elijas lo que elijas, no lo cambies entre rondas.
La superficie. Una alfombrilla limpia da al sensor una base constante. Las mesas brillantes o con dibujos pueden hacer que el puntero salte, y eso parece mala puntería cuando en realidad el sensor pierde el rastro.
La pantalla. Con más hercios el puntero se mueve más suave y las correcciones pequeñas son más fáciles. El test de hercios muestra a qué frecuencia funciona de verdad tu pantalla.
Postura y cansancio. Apoya el antebrazo, suelta el hombro y descansa. La puntería empeora mucho antes de que notes el brazo cansado.
Cómo entrenar sin pasarte
- Calienta con una ronda lenta, buscando solo precisión.
- Juega unas cuantas rondas a tu ritmo normal y apunta los resultados.
- Cambia una sola cosa cada vez —sensibilidad, agarre, altura de la silla— y compara.
- Para a los pocos minutos. Varias sesiones cortas ayudan más que una larga.
Por qué la primera ronda suele ser la peor
La mano necesita un momento para saber cuánto se mueve el puntero con cada gesto, y la vista, para acostumbrarse al tamaño del campo. Por eso la primera ronda de cada sesión suele ser más lenta y menos precisa. Mide tu progreso con las rondas posteriores al calentamiento y compara días con el mismo número de rondas.
¿Es cosa del ratón?
Si el puntero salta, se para un momento o se desplaza con el ratón quieto, el problema puede estar en el sensor o en la superficie, no en tu puntería. La prueba de ratón muestra cada botón, la rueda y con qué frecuencia informa el ratón de su movimiento. Las patas gastadas bajo el ratón también hacen el movimiento irregular, y cambiarlas cuesta poco.
En una pantalla táctil
El entrenador también funciona con toques. Como no hay puntero que mover, el resultado muestra sobre todo lo rápido que ves el objetivo y lo preciso que cae tu dedo. No se puede comparar con un resultado hecho con ratón. Si lo que quieres medir es la velocidad de clic pura, prueba el test de CPS.